domingo, 22 de noviembre de 2020

ESPAÑA SE DESANGRA

Si abrimos una disputa entre pasado y presente,

encontraremos que hemos perdido el futuro.

Winston Churchill

Después de 855 asesinatos y de miles de familias destrozadas, estamos presenciando como EH Bildu que no ha condenado dichas muertes y cuyo coordinador general ha pertenecido a una organización terrorista, van a negociar unos Presupuestos Generales del Estado. Es posible que estemos viviendo los momentos más bajos, moralmente, de los últimos cuarenta años en la vida política.

 


ETA fue una organización terrorista que se proclamaba independentista, abertzale, socialista y revolucionaria. Su lucha armada duró sesenta años. Hoy en día tienen voz y voto dentro del Congreso de los Diputados.

Según publicaba Vozpópuli, Pedro Sánchez ha abroncado tanto a los barones por lo que él denomina “deslealtad”, como al vicepresidente primero Pablo Iglesias, por su forma de anunciar el apoyo con Bildu.

El socialista, Antonio Miguel Carmona, después de recoger 150.000 firmas, propone que el PSOE lleve a cabo un referéndum para <<aclarar aspectos políticos de principios>> y otro, sobre la eliminación del castellano como lengua vehicular.

 Javier Lambán, presidente aragonés, se mostró el pasado lunes pesimista por el presente del país y lamenta como “español, ciudadano y socialista”. Rechaza la “fascinación” que tiene la izquierda “por los nacionalismos irredentos”.

Guillermo Fernández Vara afirmaba que ver a Arnaldo Otegui “siendo clave” para decidir los Presupuestos Generales del Estado es “una sensación muy dolorosa”.

La ministra María Jesús Montero criticaba la “enorme irresponsabilidad” de la derecha por no querer participar en los presupuestos, donde ya de por si son inviables. Ha quedado claro que el gobierno busca una oposición sumisa que acepte unos presupuestos a cualquier precio, y se equivoca. La política es confrontación, es intercambio de ideas entre distintos pensamientos. Ha quedado claro con esta actitud que, en vez de negociar unos presupuestos entre fuerzas constitucionalistas, han preferido usar la vía rápida, con un partido separatista y otro proveniente de una organización terrorista.

Lo que resulta asombroso es que a pesar de salir a la luz numerosos casos de presunta corrupción, además de algunas condenas en firme dentro del gobierno, aún no haya dimitido nadie. Esta nueva política venía a eliminar a esa “casta corrupta”. Finalmente, se han convertido en una nueva casta que actúa sin ningún tipo de pudor. A diferencia de otros países, donde a la cima política tan solo llegan personas con un curriculum impecable, y tras muchos años dentro del mercado privado, en España nos encontramos a filósofos liderando un ministerio de Sanidad, o una médica dirigiendo Hacienda. ¿Qué más necesita mostrar este gobierno para confirmar su inutilidad?

Tal y como ya comenté en artículos anteriores, España está inmersa en una fuerte crisis moral, donde pactar unos Presupuestos Generales del Estado con dos partidos que buscan la destrucción de nuestro país, parece ser lo correcto.

Escuchar a la ministra de Hacienda hablar de irresponsabilidad por no pactar junto a EH Bildu supongo que tiene que remover el estómago a socialistas de la transición, donde amigos y familiares fueron asesinados por los mismos que hoy quieren pactar los PGE. Germán González López, Fernando Múgica, Fernando Buesa, Juan María Jáuregui, Ernest Lluch, Joseba Pagazaurtundua e Isaías Carrasco. Todos ellos, socialistas asesinados por ETA. ¿Podría ser capaz Sánchez e Iglesias de mirar a la cara a las familias de estos socialistas asesinados?

Me permito el lujo de corregir al Presidente del Gobierno, aclarándole que no fue un terrorismo cualquiera el que asesinó a Ernest Lluch, fueron los que a día de hoy son sus compañeros de mesa en los próximos Presupuestos Generales del Estado, EH Bildu. 

Ya es hora de que la población se involucre en política, esté informada de lo que ocurre a diario, fomente el inconformismo político, deje de defender a un partido corrupto por el mero hecho de ser “al que siempre he votado”. ¡Basta ya! Los ciudadanos debemos pedir libertad, dejar de querer vivir bajo el manto de un Estado que se autodenomina protector. Esta pandemia nos ha enseñado el valor de la libertad, hemos vivido en primera persona lo que es que te la roben por el mero hecho de que “nos cuiden”. Deuda pública en máximos, tasa de paro en tendencia creciente… Exijamos la libertad que nos pertenece, y que ningún partido nos la robe bajo el pretexto del “bien común”.

Alonso Gómez Argente

domingo, 15 de noviembre de 2020

LEY CELAÁ, LA DECADENCIA EDUCATIVA

 

La educación de la juventud no es ni poco ni muy importante;

tiene una repercusión universal y absoluta.

(Aristóteles)

Como cada comienzo de legislatura, el gobierno que entra, vuelve a poner una losa en el futuro de los jóvenes. Una vez más, un grupo de burócratas decidiendo sobre el futuro de las nuevas generaciones. España no solo se enfrenta a un trance sanitario y económico, se enfrenta a una gran crisis intelectual. El mayor ejemplo se encuentra en el Congreso de los Diputados. En dicha cámara cada vez es más difícil poder presenciar una batalla de nivel.

Todo comienza con la entrada en democracia (1978) de nuestro país.

1.      Se implanta en primer lugar la LGE (Ley General de Educación) estando vigente hasta 1980.

2.      En 1980, el gobierno de Adolfo Suarez elabora la LOECE.

3.      La LODE (Ley Orgánica del Derecho a la Educación) en 1985 a través del PSOE.

4.      Tan solo 5 años más tarde, el PSOE vuelve a crear una nueva ley, esta vez llamada LOGSE (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo).

5.      En 1995, una vez más, el PSOE vuelve a la carga con la LOPEG (Ley Orgánica de Participación, Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes).

6.      El PP se estrena, en este sin fin de leyes educativas, con la LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Educación) en 2002. El gobierno de José María Aznar nunca llegó a aplicarla, fue paralizada en 2004 por Zapatero.

7.      En 2006, otra vez el PSOE trajo la LOE (Ley Orgánica de Educación), famosa por la inclusión de la asignatura de: Educación para la ciudadanía.

8.      La LOMCE, implantada por el PP en 2013, más conocida como la Ley WERT es considerada como una de las más polémicas de la democracia.

Después de siete leyes educativas, nos encontramos con una más, conocida como “Ley Celaá”. Con un comportamiento similar al resto de leyes, todas vienen para hacer una educación “fuerte”, donde los más jóvenes no tengan que marcharse fuera de sus fronteras buscando un futuro mejor. Es incomprensible y bochornoso que en 40 años de democracia hayan existido ocho leyes educativas, lo que significaría, que cada cinco años y medio se cambian dichas leyes.

No hace falta ser adivino para saber que esta nueva ley educativa no va a solucionar nada. Una vez más, una ley realizada de forma sectaria y obedeciendo criterios puramente políticos. El sindicato independiente de profesores (ANPE) denuncia la falta de diálogo y de negociación por parte del Ministerio de Educación y Formación Profesional en su elaboración.

Uno de los temas, que más cola ha traído, es la lengua vehicular, ya que dicha ley persigue que sean las comunidades autónomas las que puedan determinar cuál es la lengua que se va a usar en las aulas para explicar tanto materias lingüísticas como no lingüísticas. Actualmente, el castellano es acosado por independentistas en Cataluña, por lo que dicha ley abriría una autopista para poder expulsar de una vez nuestra lengua de las aulas catalanas.


La disposición cuarta de dicha ley obliga a derivar a niños con discapacidad desde donde actualmente estudian, es decir, colegios con los medios necesarios tanto logísticos como profesionales, a colegios ordinarios. El Gobierno se apoya en un informe de 2017 del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidad. Dicho informe ha sido muy criticado por más de 150 asociaciones españolas, agrupadas en la plataforma Educación Inclusiva Sí, Especial También.

El pasado 10 de noviembre, la plataforma Más Plurales presentó 748.000 firmas que apoyan la paralización de la LOMLOE. La izquierda, desde hace ya un tiempo, tiene puesto su objetivo en los centros que segregan por sexo. Una vez más, desde el poder quieren decirnos lo que es correcto y lo que no. Por lo tanto, cualquier centro educativo que pretenda organizar su funcionamiento por segregación no recibirá ningún tipo de financiación, y a todo el que quiera construir nuevos centros con la misma metodología, no se le cederá suelo público para ello.

Con respecto a los centros concertados, quieren asfixiarlos financieramente, la LOMLOE incluye la prohibición expresa del pago de cuotas a dichos colegios a través de sus fundaciones. Por lo tanto, no sería posible pedir ningún tipo de cuota o donativo a las familias que tengan a sus hijos en dichos colegios. Un termino que eliminan es el de la “demanda social”, es decir, si aumenta la demanda de las familias, no podrán crear nuevas plazas.  

Por concluir, vemos como realmente los estados odian la libertad, estas medidas solo buscan que seamos más subsidiario, aún si cabe, de ellos. No quieren que tengamos opinión propia, nos la quieren imponer. Tal y como dije al principio, en estos momentos de crisis intelectual que nos asola, es cuando más críticos hay que ser con los gobernantes, al fin y al cabo, la mitad de nuestra renta la usan para darnos unos servicios que deberían ser de calidad y nunca partidistas. Pero ya sabéis, el político solo busca maximizar votos, nunca busca el bienestar del individuo.

                                                                                                                      Alonso Gómez Argente

 

 

domingo, 8 de noviembre de 2020

¿MONARQUÍA O REPÚBLICA?

     

“Cuanto más planifica el Estado, más complicada se le hace al individuo su propia planificación.” 

Friedrich August Von Hayek

Después de los ataques del actual Ministro de Consumo y el Vicepresidente Segundo al Rey Felipe VI, es necesario hacerse una reflexión. ¿Qué sistema es el óptimo a largo plazo para un país? Entendiendo que el individuo busca una estabilidad tanto económica como personal en el largo plazo, no solo en el corto plazo. 

En multitud de ocasiones nos habremos preguntado que sería lo mejor para nuestro país, ¿una monarquía o una república? Pues como veremos más adelante, depende de muchos factores. Debemos analizar ambos sistemas de manera muy cuidadosa, y por supuesto, aplicando variables que puedan tener una correlación positiva con alguno de estos sistemas.

A mi forma de entender, creo que hay variables que son las que pueden marcar la diferencia. Para empezar, y siendo lo más tangible, ¿Cuál es el coste que tenemos que asumir los ciudadanos para mantener ambos sistemas? Actualmente, el presupuesto de la Casa Real es de 7.887.150 €.

        Fuente: Casa Real

Como podemos observar, el presupuesto ha ido cayendo desde el año 2011. Para ver cuanto nos supone por cada español, debemos sacar el coste per cápita. Actualmente somos alrededor de unos 46 millones de habitante, por lo que supondría un coste anual de 17 céntimos por habitante.

Para saber si nuestra Monarquía actual es muy cara o no con respecto al resto de Monarquías en el mundo, vamos a analizar de forma breve las más importantes. 

Los presupuestos de Reino Unido son de 40.785.073 €, la holandesa recibe 39.600.000€. Bélgica, 38.700.000€. Con todo ello, comparando todas las casas reales, nos encontramos que la española ocupa la octava Casa Real más barata de Europa. 

Pero este artículo comparaba el coste de la monarquía frente a la república. Para ello, vamos a ver el coste que tienen las principales republicas, Salvando el caso alemán, que destinó al mantenimiento de la republica unos 20 millones de euros, si nos vamos a Francia e Italia, el coste aumenta hasta los 112 y 228 millones de euros respectivamente. 

Por lo tanto, esta primera variable deja claro que las monarquías actuales son más baratas de costear que las repúblicas. 

El siguiente aspecto a valorar, es la posible correlación entre el desarrollo del país con el sistema que tiene.                        
                                            

                Fuente: Eustat

Según datos de Eustat, dentro de los 10 países con mayor desarrollo humano, Noruega lidera esta lista, siendo un país monárquico. Por supuesto, el top 10 también hay grandes países republicanos, como son el caso de Suiza, Irlanda, o Singapur. 

Este Índice de Desarrollo Humano, es un indicador creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, con el fin de estudiar y analizar el nivel de desarrollo de todos los países del mundo. En esta ocasión, vamos a ver el Índice de Felicidad, El índice global de felicidad es una publicación anual de las Naciones Unidas que mide la felicidad en 157 países, basándose en diversos factores, como el PIB per cápita. 


Fuente: The Globlal Economy 

Analizando este gráfico, vemos como Finlandia (república) lidera el Índice de Felicidad, pero, también es cierto que dentro del top 10, tienen un mayor peso los países monárquicos.

Por último, el informe de Libertad Económica realizado por la Fundación Heritage 


    Fuente: Fundación Heritage

Este informe busca medir el grado de libertad económica en cada país del mundo. En esta ocasión hay un reparto de puntos entre ambos sistemas dentro del top 10. 

En conclusión, ¿Qué sistema es mejor, monarquía o república? Pues después de ver diversos índices y salvo el coste que asume el ciudadano, en el que claramente la monarquía supone un menor coste, en el resto de índices está muy igualado. 

Por su naturaleza, el ser humano se mueve por incentivos. Ya el filósofo y economista Hans-Hermann Hoppe hablaba de estos, donde los monarcas tienen unos mayores incentivos a largo plazo a evitar posibles guerras, revuelos sociales y alto esfuerzo fiscal para así mantener de por vida el estatus que mantienen. Mientras tanto, un gobernante se comporta según los ciclos políticos. Esto quiere decir, que en un periodo muy corto tiene que hacer mucho sin que le suponga el coste de abandonar el poder. 

Por lo tanto, y para concluir, estos países que he ido mencionando que han estado en todo momento en la zona noble de la table comparten unos valores muy concretos. Sin estos, sería imposible que estuvieran donde están. Libertad individual, protección de la propiedad privada, y la igualdad ante la ley son los tres valores fundamentales que deben de regir en un país. 

                                                                                                         Alonso Gómez Argente



domingo, 1 de noviembre de 2020

¿PRESUPUESTOS PARA LA RECUPERACIÓN?

 

“El gobierno no puede hacerlo más rico, pero puede hacerlo más pobre.”

               Ludwig Von Mises


En junio la Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguraba “que el gobierno no subiría los impuestos ni a la clase trabajadora ni a la clase media”. Pues sí, una vez más mienten. Aún con los presupuestos de unos de los gobiernos que más ha subido los impuestos en los últimos años, como fue el PP de Mariano Rajoy, nos encontramos con un nuevo hachazo a la clase trabajadora, encubierto una vez más bajo el lema de “conciencia social” o “presupuestos sociales”. No es más que un ataque al bolsillo de autónomos y clase media.


 Para comenzar, a nivel macro el ejecutivo estima una caída del PIB (Producto Interior Bruto) de un 11,2%. Mientras tanto, el FMI (Fondo Monetario Internacional) prevé que la caída será del 12,8%.

    


   Fuente: FMI

Por otro lado, el gobierno de Sánchez e Iglesias, estima que el crecimiento de la economía será del 9,8% mientras que el FMI, en su informe “Perspectivas de la Economía Mundial, capitulo 1, octubre de 2020”, considera sin embargo, un aumento menos optimista (un 7,2%). Os preguntareis cuál es la causa de éste incremento de un año a otro. Según indican en el borrador de los presupuestos, se debe al impacto de los fondos europeos. Es decir, no es que exista un plan ambicioso para crear empresas, para ayudar al paro juvenil, sino que aumentamos la dependencia de Europa.

Aprovechando este cuadro extraído del informe anteriormente escrito, el gobierno estima que la tasa de paro se situaría en el 17,1%, en tanto el FMI nos sitúa con dicha tasa en el 16,8%. Con respecto a las previsiones para 2021 el gobierno estima que caerá 0,8 puntos, situándola en el 16,3%. El FMI cree que dicha tasa sería prácticamente la misma que en 2020.

Sé que actualmente estoy analizando la situación económica y los presuntos Presupuestos Generales del Estado, pero basta con observar el resto de países desarrollados de la UE para que nos demos cuenta de la situación en la que nos encontramos, y la importancia que tienen estos presupuestos de cara al futuro. Tan solo Grecia nos superaría con una tasa de paro superior a la nuestra.

Más aspectos destacables para estos presupuestos son los 3.000 millones de euros para lo que llaman “consolidar” el IMV (Ingreso Mínimo Vital), que estiman afectaría a 850.000 hogares. Respecto a este tema, permítanme que les diga, huele más a instrumento electoral que a una ayuda real.

En cuanto a las pensiones, revalorizarían un 0,9%, lo que afectaría a 9,76 millones de pensionistas, y el 1,8% para las no contributivas. Una vez más, se aplaza el agujero en el sistema de pensiones.

Un dato que el Gobierno deberá aclarar, será ese aumento del 70,3% en partidas sociales para afianzar el mal llamado “Estado del Bienestar”.

El ejecutivo, está dispuesto a cambiar el modelo productivo de nuestro país, y quiere hacerlo, no con flexibilidad, si no más con gasto público; esto me recuerda al famoso plan E de José Luis Rodríguez Zapatero, es decir, gasto improductivo.

Apuestan por unas llamadas políticas de industrias que inyectarían 5.690 millones de euros, el incremento de 1.300 millones para el sector turístico gravemente dañado por la epidemia. Quieren seguir regando de dinero público a las renovables con 5.300 millones de euros. Ahora veremos el impacto de las medidas de ingresos que proponen Sánchez e Iglesias.

En primer lugar, subidas de 2 puntos para rentas del trabajo superiores a 300.000 euros y subidas de 3 puntos para rentas del capital superiores a 200.000 euros. ¿Justificación? Aumentar la progresividad al impuesto. Estiman un impacto de 491.4 millones de euros y 36.194 contribuyentes afectados.

Un comentario muy común que se podrá oír es: “Ah bueno, mis rentas no llegan a esos niveles”, “a mí no eso no me afecta”. ERROR. Vivimos en un país que necesita inversión extranjera, necesita creación de millones de empresas. Hay que inculcar a las próximas generaciones algo que es básico para poder comprender aspectos claves de nuestra economía. El sector público únicamente es sostenible por dos vías: endeudándose o de la forma más común, con la extracción de rentas vía impuestos a los contribuyentes. Si el mercado privado no es fuerte, no se puede esperar un sector público de las mismas características. Por supuesto el ejecutivo ignora, o en su defecto oculta, que estas estimaciones de ingresos se producirían ceteris paribus (todo se mantiene constante). Es decir, se está suponiendo que, aunque se suban los impuestos a este tramo de rentas, los agentes económicos no harían nada para salvar su dinero de las garras del gobierno.

Proponen dificultar las reducciones en planes de pensiones privados, de 8.000 a 10.000 euros, el límite de aportaciones máximas a planes individuales baja a 2.000 euros. Es decir, con un sistema de Seguridad Social quebrado que, por supuesto, no garantiza pensiones para el futuro, penaliza que el contribuyente quiera ahorrar por su cuenta. Estamos ante un nuevo ataque a la libertad del individuo.

 A los contribuyentes que se rigen por módulos, prorrogan los limites vigentes. Es decir, no hay ningún tipo de ahorro fiscal para ellos.

Por lo que respecta al Impuesto de Sociedades, quieren limitar al 95% de la excepción sobre dividendos y plusvalías en filiales. ¿Qué quiere decir esto? Que el ejecutivo pretende penalizar a las grandes empresas por los resultados obtenidos en el exterior. Con esta medida aspiran recaudar 1.520 millones de euros.

Con respecto al Impuesto de Patrimonio, plantean elevar el tipo aplicable a partir de 10 millones de euros, del (2,5% al 3,5%). Con estas medidas quieren garantizar que los que más tienen aporten más. Es decir, una medida más para penalizar el ahorro.

Un proyecto que ha dado titulares es el incremento del tipo del IVA del 10% al 21% a bebidas azucaradas y edulcoradas. Esta medida pretende recaudar 400 millones de euros. Lo cual no entiende de rentas. Ataca a cualquiera que libremente desee tomar este tipo de bebidas. Quieren imponer lo que se debe o no hacer, una vez más, atacando la libertad individual del contribuyente.

Por último, aumentar el tipo estatal sobre el diésel, que subiría del 30,7 a los 34,5 céntimos por litro. La ministra Montero asegura que esta medida no tiene afán recaudatorio, tan solo carácter medioambiental.

Mi conclusión final es clara: España necesita atraer capital, y desde luego estas medidas no crean ningún tipo de incentivos para que así sea. Actualmente, con una deuda cercana al 110% del PIB, las medidas de este gobierno son seguir aumentando el gasto. Esto no hará otra cosa que posponer las reformas estructurales que se deberían realizar. Ya el Banco de España ha informado que, en un futuro próximo, será inevitable aumentar impuestos y reducir el gasto, así que es que es necesario aliviar este shock lo máximo posible al contribuyente. Recordar que esto es un borrador de los futuros Presupuestos Generales del Estado, pero todo parece indicar que en ningún caso habrá bajadas de impuestos.

                                                                                                                                    

Alonso Gómez

 

domingo, 25 de octubre de 2020

¿POR QUÉ NO DEBERÍAN SEGUIR SUBIENDO IMPUESTOS?

 “Mientras más gasta el gobierno, menos puede gastar el ciudadano. Las obras públicas no se hacen con el poder milagroso de una varita mágica. Son pagadas con fondos arrancados a los ciudadanos”. 

L. von Mises

Cada vez que se produce una subida de impuestos, nos intentan convencer de lo necesario que es para poder mantener un estado del bienestar óptimo y, sobre todo, que pueda perdurar en el tiempo. Pero, ¿de verdad pagamos pocos impuestos? o, en cambio, ¿el sistema fiscal actual ha fracasado?

Sin duda, este es un tema muy debatido en los últimos tiempos, el hecho de saber si realmente tenemos aún capacidad de pagar más impuestos o no.  Para poder justificar estas subidas, usan el indicador de “Presión Fiscal”.


Os preguntareis, ¿Qué es realmente la presión fiscal? Pues no es más que la cantidad de tributos (Impuestos + Tasas + Contribuciones especiales) que los contribuyentes pagamos en comparación con el Producto Interior Bruto (PIB). ¿Cómo se calcula dicho indicador? No es más que la división de (Ingresos totales por tributos / PIB) x 100.

Es importante destacar que los ingresos totales por tributos se calculan con los ingresos reales, por lo tanto, el mercado negro no se toma en cuenta. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que una subida desorbitada de impuesto hace que la evasión fiscal aumente, por lo tanto, los ingresos fiscales caerán.

Por esta razón, los políticos piensan de forma errónea, que cuanto más aumenten los impuestos, dicha presión fiscal aumentará. Pero esto no es cierto, y lo peor de todo, es que lo saben. Esto sería así, si ante subidas de impuestos todo contribuyente quedara inmóvil. No hace falta ser economista para saber que esto no pasará. Vivimos en un mundo cambiante y que día a día se ajusta a las necesidades del mercado. Un ejemplo muy claro es cómo el mercado de las mascarillas, se ha adaptado a las necesidades de los ciudadanos, ya sea bajando el precio del producto, o mejorando la estética o la calidad.

Con todo esto, llegamos a la conclusión que el indicador de “Presión Fiscal” no es el más adecuado, esto nos conduce a un indicador mucho más relevante a la hora de saber si estamos asfixiados o no, hablo del “Esfuerzo fiscal”.

¿Qué es el Esfuerzo fiscal?

Es un indicador que se usa para ver la repercusión que tiene la recaudación sobre los contribuyentes.

¿Cómo se calcula? En este caso, la forma usada sería:

(Presión fiscal/PIB per cápita) x 1000

Para aclarar, el PIB per cápita es un indicador económico que mide la relación entre la renta de un país y su población. Con esta fórmula conseguimos una mejor aproximación de cuál es el nivel de esfuerzo que realizan los contribuyentes. Este indicador se ajusta mejor a la realidad, ya que al dividirlo entre el PIB per cápita, podemos tener una mayor certeza de cómo nos encontramos.

Tras explicar que son estos dos indicadores, podemos ver en el siguiente cuadro cómo está España en comparación con el resto de los países desarrollados.

 

Presión fiscal

Esfuerzo fiscal

País

Valor

Ranking

Valor índice

Ranking

Grecia

0,411

11

26,276

1

Portugal

0,365

13

20,273

2

Italia

0,429

5

16,171

3

Francia

0,471

1

13,946

4

España

0,357

15

15,137

5

Bélgica

0,462

2

12,028

6

Austria

0,438

4

10,658

7

Finlandia

0,425

8

10,645

8

Alemania

0,419

9

10,495

9

Suecia

0,429

6

10,000

10

Dinamarca

0,455

3

0,886

11

Reino Unido

0,885

16

10,306

12

Luxemburgo

0,415

10

0,895

13

Países Bajos

0,382

12

0,907

14

Japón

0,338

17

0,915

15

Noruega

0,428

7

0,738

16

Islandia

0,359

14

0,663

17

Irlanda

0,219

20

0,605

18

EE. UU.

0,251

19

0,467

19

Suiza

0,288

18

0,430

20

Fuente: Libre Mercado

¿Qué podemos comprobar en este cuadro? Pues es básicamente lo que he estado escribiendo anteriormente. Los defensores de subidas de impuestos usan el indicador de presión fiscal, para así poder justificar dichas subidas. En su favor juega que estamos el 15 en la lista de presión fiscal, pero no cuentan toda la verdad, ya que no ofrecen al ciudadano los datos del esfuerzo fiscal que hacemos. En este caso, en dicha tabla de esfuerzo fiscal estamos situados en el puesto número 4, tan solo superados por Grecia, Portugal e Italia.

Para concluir, hay que dejar claro varios puntos. ¿Podría la presión fiscal aumentar? Así es; el motivo por el cual no ocurre es básicamente porque el actual sistema fiscal no incentiva a la creación de riqueza. Hay que recordar que ante una subida de impuestos, la probabilidad de que se produzca evasión fiscal es mayor, por lo tanto, no garantizaría elevar los ingresos fiscales.

Observando el elevado esfuerzo fiscal que realizamos los contribuyentes, pienso que es evidente que debemos de dejar de engañarnos por los políticos. Cuanto más elevados sean los impuestos, el control sobre nuestra vida será mayor y nuestra dependencia al sector público aumentará.

 Alonso Gómez


ESPAÑA SE DESANGRA

Si abrimos una disputa entre pasado y presente, encontraremos que hemos perdido el futuro. Winston Churchill Después de 855 asesinatos y de ...